27 de julio de 2014

Luisa Valenzuela: La Obra de Julio Cortázar: Un Puente Tendido hacia el Enigma

LUISA VALENZUELA
Escritora
Periodista
Autora del libro
"Cortázar-Fuentes. Entrecruzamientos"
próximo a publicarse.

“Puente es una palabra que en mi imaginario personal se traduce por un nombre, Julio Cortázar, excelso espión del Secreto, favorito de los dioses de los Upanishads, quienes aman el enigma y sienten repugnancia por lo manifiesto. Escritor que pretendía postular el mundo como quien postula una geometría no euclidiana, según propia confesión, toda su obra es un puente tendido hacia el enigma. Gira alrededor de él y lo roza de cerca en una búsqueda desesperada de aquello que asoma débilmente desde el otro lado de la muerte y nos hace un guiño a la vez cómplice y aterrador.
La muerte y el misterio de la vida eran sus temas básicos, no explicitados. El Secreto del ser al que nunca accederemos de frente. De ahí los puentes de palabras o de facto, como umbrales que podrían permitirnos –si nos atreviéramos a cruzarlos– el acceso a lo Otro, ¡pero a qué precio!
Son las zonas de la duermevela donde todo puede ser y no ser al mismo tiempo, donde acecha un peligro aun mayor que la locura o la muerte, peligro total por innombrable. En el cuento “Lejana”, la protagonista, Alina Reyes, tan señorita de clase alta, tan elegante ella, tenía el feo vicio (la apreciación es mía) de jugar con las palabras buscando nuevos palíndromos o haciendo anagramas con su propio nombre. Alina Reyes Es la reina y..., es la reina y..., como puerta abierta a una sumatoria de virtudes o al agregado de un desconocido espanto. Alina intuye la posible majestuosidad de la reina y su contracara, quizás una mendiga de Budapest que, muerta de frío, quién sabe, la estaría esperando del otro lado del puente sobre el Danubio. El casamiento, habitual puente para las señoritas de la alta burguesía, no le basta a Alina Reyes; ella necesita conocer el otro, el sólido y concreto de sus fantasmas, para lo cual exige pasar la luna de miel en Budapest. Y allí está el puente bajo la noche fría, y allí la aguarda la mendiga... pero no sigo. El cuento de Cortázar requiere ser atravesado como buen puente de lectura, es decir leído de primera mano, para ingresar no sin estremecimiento en el suspenso del Secreto y dar con el umbral del multifacético misterio que a veces llamamos numen o llamamos transformación, que puede ser una forma de muerte.”

(Fragmento del artículo “Panorama desde el puente” escrito por Luisa Valenzuela, Página/12, 13 de abril de 2003)

Año: 2014
Duración: 56:30
Cantidad de bloques: 02

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20 de julio de 2014

Ana Wortman: Las Redefiniciones del Campo Cultural, Por la Globalización y los Cambios Sociales

ANA WORTMAN
Doctora en Ciencias Sociales
Investigadora del 
Instituto de Investigaciones
Gino Germani.

“Ya no tiene sentido pensar las políticas culturales en relación al Estado nación, ya que, como se afirma, no existen más las identidades nacionales. Ahora bien, ¿cómo se vive lo nacional hoy? ¿Cómo convertir lo nacional convertido en fundamentalismos en un elemento de una nueva ciudadanía contemporánea? ¿De qué manera incorporar la cuestión nacional, expresada muchas veces en el fútbol y en ciertas figuras massmediáticas, en una reflexión que recupere la memoria histórica, la memoria social y la memoria cultural de un universo no estrictamente local? En ese sentido me parece importante pensar la acción cultural en la perspectiva de generar un espacio público en términos que incluyan las transformaciones de la cultura contemporánea. Esto no significa abandonar el ideal habermasiano en cuanto a la preocupación por una esfera pública discursiva fundada en un paradigma letrado, pero este deberá convivir con la perspectiva de un espacio público figural, permeado por las nuevas formas estéticas y las nuevas narrativas contemporáneas. Neoliberalismo, posmodernismo, nuevas subjetividades, nuevos estilos de vida, forman parte del desafío de la acción cultural. Pensar las políticas culturales no supone adoptar un sentido nostálgico en relación a la existencia del Estado de bienestar. Reconocemos la necesidad de la intervención en el plano de la desigualdad. En la sociedad capitalista, el Estado, dicho en términos clásicos, tiene esa función. Sin embargo, debemos reflexionar en torno a las características del escenario social y cultural actual, que no es el mismo de los ochenta. También el sujeto, productor y consumidor de la cultura, ha sido radicalmente transformado.”

(Fragmento del artículo “El desafío de las Políticas Culturales en la Argentina” escrito por Ana Wortman)

Año: 2014
Duración: 56:43
Cantidad de bloques: 02

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13 de julio de 2014

Pablo Rodríguez: La Biopolítica, Una Cuestión de Espionaje

PABLO RODRIGUEZ
Doctor en Ciencias Sociales
Investigador asistente
del CONICET

“Quizás la referencia más constante en relación a las sociedades de control sea la vigilancia.
El control no necesita de la modalidad del encierro, como ocurre con la disciplina, para ejercer la vigilancia sobre los sujetos. Por eso la vigilancia en la era del control está más relacionada con tecnologías que con instituciones, al punto que las primeras rompen los tabiques de las segundas. En su vínculo con las tecnologías electrónicas, la vigilancia parece ser un fenómeno general que requiere ser problematizado, porque en la teoría foucaultiana construía un armazón eficaz junto con el control del espacio, del tiempo y del movimiento de los cuerpos. Hoy la vigilancia ha podido soltarse del amarre institucional y reconfigura el paisaje de la disciplina.
El pensamiento acerca de la vigilancia contemporánea es anglosajón: David Lyon, Mark Poster, Reg Whitaker, Gary Marx, Frank Webster y Kevin Robbins. En ellos subyace la pregunta acerca de si la vigilancia contemporánea constituye una intensificación, un quiebre o una simple continuación de lo que desarrolló Foucault. En la medida en que el fenómeno de la vigilancia más palpable hoy en día es el de su multiplicación tecnológica, se corre el riesgo de confundir el aspecto técnico con el aspecto social de la cuestión. Ante todo conviene definir qué es la vigilancia para Foucault: un fenómeno a la vez individualizador y masificante, un aparato institucional dedicado a lograr el autodominio del sujeto y su sujeción, mientras se recaban todos los datos posibles que puedan hacerlo entrar en otro régimen de visibilidad. Este régimen es el biopolítico. Muchas veces se desconoce que el vínculo entre la anatomopolítica (disciplina) y la biopolítica (población) se halla en este carácter bifronte de la vigilancia.
El epistemólogo canadiense Ian Hacking desplegó en su libro La domesticación del azar una fascinante historia de la estadística en el que este aspecto de la obra de Foucault queda suficientemente expuesto. La estadística sería la vigilancia expresada en datos, la ciencia de la duplicación de los sujetos y el proceso de persecución silenciosa que alimentarán buena parte de las burocracias de los estados-nación que se expanden durante los siglos XVIII y XIX. Anthony Giddens muestra de modo convincente que la vigilancia, además de generar el monitoreo de la fuerza de trabajo del capitalismo industrial, es uno de los soportes principales, en su vertiente estadística, de la modernidad, y lo hace desde una construcción teórica bastante distinta de la de Foucault. Así, el Panóptico, la figura visual que vincula la vigilancia con el encierro, en realidad es doblado por la estadística en un espacio donde la visibilidad no es “ocular”, ni siquiera se ejerce sobre la conciencia del vigilado, sino fundamentalmente relativa a la información. Esta información, en el espacio biopolítico, establece curvas sobre lo normal y lo patológico que vuelven sobre el sujeto vigilado bajo la forma de reglas de comportamiento esperado. Lo que Foucault llama normalización es, en un sentido, el nexo constitutivo de estas dos caras de la vigilancia y su apertura al problema más general de la biopolítica.”

(Del artículo “¿Qué son las sociedades del control?” escrito por Pablo Esteban Rodríguez)

Año: 2014
Duración: 54:18
Cantidad de bloques: 02

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6 de julio de 2014

Esteban De Gori: Radiografías Actuales de Nuestra América Latina (Capítulo 2)



ESTEBAN DE GORI
Licenciado en Sociología
Director del proyecto UBACyT
"Elites políticas, culturales
y económicas
en Centroamérica.
De la modernidad
al neoliberalismo."

“Los liderazgos no son una ‘anomalía salvaje’ de la política ni de los sistemas políticos en América Latina y mucho menos de los regímenes democráticos. Sus estilos políticos no sólo deben buscarse en las formas en que se constituyeron los liderazgos a partir de los ensayos de autogobierno hacia 1812 y, luego, durante luchas independentistas a principios del siglo XIX, sino que ‘se generan’ en los contextos en que se desarrollan hoy las contiendas políticas en nuestros países: No son un residuo del pasado. Por lo tanto, los liderazgos son una forma de ejercer el poder político que no proviene de ningún ‘mundo externo’. En vez de ‘aparecer’ como tales, son producto de transformaciones del conflicto político, de y en condiciones concretas: Cuando y donde se producen una significativa reconfiguración o fragmentación de lealtades y adhesiones políticas tradicionales paralelamente a un empeoramiento de las desigualdades sociales y económicas; por ejemplo, la crisis de la IV República en Venezuela y el surgimiento del chavismo.

Los liderazgos son el resultado y representación de aquellas mayorías y actores políticos que los acompañan. Por lo tanto, no existe un líder en absoluta autonomía y soberanía en la toma de decisiones. Suponer tal cosa es negar la sustancia política de los actores sociales y de los movimientos populares. (…)

Estos liderazgos llevan adelante procesos constituyentes y reformas constitucionales o legales apelando a la soberanía popular como la única y genuina fuente de poder político. Además, logran a posteriori estructurar representaciones a través de parlamentos. Lo que nos habla a las claras de que estos liderazgos pueden articularse con el parlamentarismo.

Es paradójico, pero en ocasiones estos liderazgos –donde el decisionismo es una de sus características–, logran fortalecer experiencias parlamentarias y congresos nacionales. Populismos, liderazgos y democracia constituyen una ‘fórmula política’ posible para la enunciación y desarrollo de transformaciones sociales, lo que es muy importante después de los padecimientos sociales y políticos provocados por órdenes sociales tan excluyentes como el neoliberalismo.”

(Del artículo “Sobre liderazgos, populismo y democracia” escrito por Esteban De Gori, 30 de julio de 2009, Diagonal)

Año: 2014
Duración: 50:56
Cantidad de bloques: 02

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2006 - 18 de Septiembre - 2017 / 11 AÑOS BUSCANDO A JORGE JULIO LÓPEZ

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