25 de mayo de 2014

Mercedes Di Virgilio: Buenos Aires, Una Ciudad Sin Techo

MERCEDES DI VIRGILIO
Doctora en Ciencias Sociales
Investigadora
del CONICET

“Tal como señala Tomás Guevara en su tesis doctoral ¿La ciudad para quién? Transformaciones territoriales, políticas urbanas y procesos de producción del hábitat en la Ciudad de Buenos Aires (1996-2011), en 1991, un 1,8% de población residente en la ciudad de Buenos Aires se localizaba en villas o asentamientos. Diez años más tarde, en 2001, el porcentaje de población que habitaba en villas de emergencia trepó al 3,9%, lo que implicó un crecimiento relativo del 116%. En la actualidad, según datos del Censo 2010, unas 163.587 personas viven en una villa porteña -que representan aproximadamente el 52% más de la población residente en 2001 y el 211% más de la residente en 1991-. Ubicada en el barrio de Barracas, la 21-24 es la villa más poblada: residen allí casi 30.000 personas luego de haber experimentado en el período un importante crecimiento (84,9%). Le siguen en tamaño las villas 31-31bis y la 1-11-14. La villa 31-31bis, si bien se ha convertido en el barrio más mediático de los últimos años por su ubicación en la metrópolis, no es la que más ha crecido en el período 2001-2010: sobresalen dramáticamente el asentamiento Reserva Ecológica (Rodrigo Bueno) (685%) y el barrio Los Piletones (124%). En algunos barrios se observan procesos de de-crecimiento poblacional vinculados a planes de urbanización y ordenamiento urbano (Villa 13-13bis y 17). Cuando se analiza la localización de las urbanizaciones populares no pasa inadvertido al observador atento que su amplísima mayoría se localiza en el sur y suroeste de la ciudad -a excepción de la villa 31-31bis-. El crecimiento de la población residente en las villas porteñas se da en un contexto en el que la población total de la ciudad, durante el período, no experimenta variaciones significativas: en 1991 residían en la ciudad unos 2.965.403 habitantes, y en la actualidad, unos 2.827.535.” 

(Fragmento del Informe “Buenos Aires, una ciudad sin techo”, escrito por María Mercedes Di Virgilio y María Carla Rodríguez)

Año: 2014
Duración: 56:39
Cantidad de Bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)

18 de mayo de 2014

Sebastián Carassai: Los Años Setenta Vistos desde la “Gente Común”

SEBASTIÁN CARASSAI
Sociólogo
Autor del libro
"Los años Setenta
de la gente común"

“Nuestra clase media es un gag. Por eso nos reímos de ella (…) Si no hay complacencia para nosotros mismos, tampoco puede haber piedad para la clase media argentina, para nuestra clase”, escribió David Viñas en 1972, en el prólogo a una obra de teatro crítica de la familia de clase media argentina. La sentencia de Viñas no era una frase escrita al pasar. Condensaba un juicio peyorativo sobre la clase media que, comenzando a mediados de los años cincuenta, mantenía todo su vigor tres lustros más tarde entre intelectuales, artistas, el periodismo progresista y la juventud comprometida políticamente. Durante la primera mitad de la década de los setenta, un amplio sector de la intelligentsia argentina, especialmente en su metrópoli, dedicó páginas en los periódicos y en las revistas, obras de teatro y producciones cinematográficas a cuestionar a la clase media.

El mismo año en que Viñas escribió la frase citada, el periodista Tomás Eloy Martínez publicó en el diario La Opinión una serie de artículos titulada “La ideología de la clase media”. Llegada al país desde Europa a finales del siglo XIX con ánimo de regresar más que de quedarse, en un primer momento la clase media argentina -según Martínez- no encontró problemas en someterse a los gobernantes, e incluso permanecer indiferente ante el fraude electoral. Décadas después, obsesionada por el consumo y sin otro horizonte que el de conseguir el automóvil y la casa que envidiarían sus vecinos, conquistó las características que la definían entonces: resistencia al cambio, temor a perder la comodidad, desconfianza ante cualquier comunitarismo, disposición a aceptar los líderes que le imponían, adscripción a los valores difundidos por los grandes diarios, renuencia  a discutir la historia, represión sexual y culto a la apariencia. En su desesperación por ser aceptada, la clase media -también según Martínez- adhería a los intereses de las clases dominantes, imitaba sus costumbres y plagiaba su indumentaria y sus comidas. En resumen, la clase media argentina era, para esta visión, una criatura sin ideología.” 

(Fragmento del libro “Los Años Setenta de la Gente Común”. Escrito por Sebastián Carassai)

Año: 2014
Duración: 53:36
Cantidad de bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)


11 de mayo de 2014

Carlos Altamirano: Peronismo y Cultura de Izquierda: Claves para Pensar un Nudo de la Historia Política Argentina (Parte II)

CARLOS ALTAMIRANO
Sociólogo
Investigador del
CONICET

“Después de la tempestad de 2002, cuando la Argentina osciló al borde del despeñadero, el país cambió.  Aunque socialmente muy dañado por la gran crisis, escapó, sin embargo, al descarrilamiento, y, contra la mayoría de los pronósticos, la dinámica del crecimiento volvió a animar la economía nacional. Con los gobiernos de Néstor y, sobre todo, de Cristina Kirchner, se modificó también el clima ideológico. Desde que llegara a la presidencia cuando pocos lo esperaban, Néstor Kirchner fue el primero en transmitir con actos de gobierno, declaraciones y gestos públicos que el eje político se había desplazado hacia la izquierda. “Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de la Casa Rosada”, dijo ante la Asamblea Legislativa al asumir la presidencia, en alusión a su pasado en la Juventud Universitaria Peronista de la primera mitad de los setenta. En varias oportunidades Cristina Fernández de Kirchner también haría referencia a la misma filiación de su sensibilidad y de sus valores. Es cierto que las alusiones a las raíces en la cultura política de la militancia setentista han sido siempre parcas: algunas pocas palabras, sobreentendidos y también silencios; se mencionan los ideales de aquella generación juvenil, por lo general identificados nebulosamente con la justicia, pero no se evocan ni la idea de revolución ni el socialismo nacional. El nombre de Perón casi no tiene lugar en esa imagen estilizada del pasado. Para una parte de quienes sobrevivieron a la experiencia de la JP, luego del enfrentamiento con Perón de 1974 el peronismo verdadero, es decir, lo que este significaba como promesa de liberación, no se hallaba encarnado ya por el viejo líder, sino por la juventud cuya movilización había hecho posible su retorno. ¿No es este uno de los mensajes de El presidente que no fue, de Miguel Bonasso, por ejemplo? Tal vez Néstor y Cristina Kirchner también tengan en su bagaje esta convicción asociada con la memoria del peronismo que no fue, el de la efímera primavera camporista.”

(Fragmento del libro “Peronismo y Cultura de Izquierda”. Escrito por Carlos Altamirano)

Año: 2014
Duración: 52:20
Cantidad de Bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)

4 de mayo de 2014

Carlos Altamirano: Peronismo y Cultura de Izquierda: Claves para Pensar un Nudo de la Historia Política Argentina (Parte I)

CARLOS ALTAMIRANO
Sociólogo
Investigador del
CONICET

“Después de la tempestad de 2002, cuando la Argentina osciló al borde del despeñadero, el país cambió.  Aunque socialmente muy dañado por la gran crisis, escapó, sin embargo, al descarrilamiento, y, contra la mayoría de los pronósticos, la dinámica del crecimiento volvió a animar la economía nacional. Con los gobiernos de Néstor y, sobre todo, de Cristina Kirchner, se modificó también el clima ideológico. Desde que llegara a la presidencia cuando pocos lo esperaban, Néstor Kirchner fue el primero en transmitir con actos de gobierno, declaraciones y gestos públicos que el eje político se había desplazado hacia la izquierda. “Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de la Casa Rosada”, dijo ante la Asamblea Legislativa al asumir la presidencia, en alusión a su pasado en la Juventud Universitaria Peronista de la primera mitad de los setenta. En varias oportunidades Cristina Fernández de Kirchner también haría referencia a la misma filiación de su sensibilidad y de sus valores. Es cierto que las alusiones a las raíces en la cultura política de la militancia setentista han sido siempre parcas: algunas pocas palabras, sobreentendidos y también silencios; se mencionan los ideales de aquella generación juvenil, por lo general identificados nebulosamente con la justicia, pero no se evocan ni la idea de revolución ni el socialismo nacional. El nombre de Perón casi no tiene lugar en esa imagen estilizada del pasado. Para una parte de quienes sobrevivieron a la experiencia de la JP, luego del enfrentamiento con Perón de 1974 el peronismo verdadero, es decir, lo que este significaba como promesa de liberación, no se hallaba encarnado ya por el viejo líder, sino por la juventud cuya movilización había hecho posible su retorno. ¿No es este uno de los mensajes de El presidente que no fue, de Miguel Bonasso, por ejemplo? Tal vez Néstor y Cristina Kirchner también tengan en su bagaje esta convicción asociada con la memoria del peronismo que no fue, el de la efímera primavera camporista.”

(Fragmento del libro “Peronismo y Cultura de Izquierda”. Escrito por Carlos Altamirano)

Año: 2014
Duración: 54:48
Cantidad de bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)

2006 - 18 de Septiembre - 2017 / 11 AÑOS BUSCANDO A JORGE JULIO LÓPEZ

Tramas 2012 - tramasradio@gmail.com - www.tramasradio.blogspot.com