23 de julio de 2017

Eleonor Faur. Mitos que Atraviesan los Temas de Sexo y de Género

ELEONOR FAUR
Doctora en Ciencias Sociales
Autora, junto a Alejandro Grimson
del libro "Mitomanías de los Sexos"

“Desde muy chica Eleonor escuchó ideas contradictorias respecto de qué significaba ser una niña. Creció entre la imagen de Mafalda y la de Susanita, cuando más de la mitad de las mujeres todavía no trabajaban pero ya comenzaban a poblar las universidades. A veces, escuchaba a algún pariente desafiar a su padre, casi como cuestionando su virilidad: “¿Para cuándo el varoncito?”. Entonces, percibía que a sus dos hermanas y a ella el hecho de ser niñas las ubicaba en un lugar deslucido frente al canon imperante de procrear varones. En los años setenta, las niñas no fantaseaban con ser presidentas, policías ni futbolistas. Pero ya había directoras de cine, médicas y arquitectas. Cuando nació su hija, su “valiente” compañero casi se desmayó de pánico en la sala de parto, impactado frente al tamaño de la aguja de la anestesia peridural. Eleonor y sus amigas estudiaron a la par de sus contemporáneos; trabajaron; criaron hijos; manejaron su dinero; viajaron. Reconocen que respecto de sus abuelas “han recorrido un largo camino, muchacha”, pero también que sus hijas son bastante más autónomas que ellas. De vez en cuando, se preguntan por qué hay tantos varones perplejos, y aunque muchas son sociólogas, aún no pueden predecir cuánto tiempo más llevará poder vivir las transformaciones de género sin violencia y con alegría.”

(Cita tomada de “Mitomanías de los sexos. Las ideas del siglo XX sobre el amor, el deseo y el poder que necesitamos desechar para vivir en el siglo XXI” de Eleonor Faur y Alejandro Grimson)

Año: 2017
Cantidad de Bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)

16 de julio de 2017

María de los Ángeles Pagano: La Militancia Sindical desde las Prácticas de las Mujeres

MARÍA DE LOS ÁNGELES "POCHA" PAGANO
Trabajadora de prensa
Histórica militante del gremio gráfico

La Asociación de Prensa de Santa Fe se presentaría como querellante en la reapertura de la causa de los homicidios de dos abogadas

“El secretario general de la Asociación de Prensa de Santa Fe (APSF), Pablo Jiménez, informó que el gremio se presentaría como querellante judicial en la reapertura de la causa por el homicidio de las abogadas santafesinas, Marta Zamaro y Nilsa Urquía, que fueron víctimas de las acciones de la Triple A. 
“Como sindicato apuntamos a la recuperación de la memoria, pero a través de este caso vimos la posibilidad de que estos crímenes no queden impunes”, aseguró el periodista. Las letradas habrían sido asesinadas por un grupo de represores santafesinos y de otras provincias que formaban parte de la Alianza Anticomunista Argentina. Además, se estima que en la muerte de las abogadas podría estar implicado un grupo paramilitar de Paraná. Si bien en principio se sostuvo que estos últimos podrían estar relacionados a la Segunda Brigada Aérea de Paraná, ello no está confirmado.
“Cuando asumimos nos propusimos trabajar no sólo en lo gremial, sino también apuntar a recuperar la memoria”, indicó el periodista.
Luego añadió: “La colega Cintia Mignone, que se dedica a la investigación histórica, estuvo investigando todo de esa época. Porque no solamente fue Marta la que sufrió con su muerte, sino los trabajadores que fueron intimidados y amenazados e incluso tuvieron que migrar a otro lado por la persecución”.
En ese sentido agregó: “Muchos compañeros siguen vivos y muchas veces relataron la historia de lo que pasó, por eso me parece una excelente forma de expresar lo que pasó en esa época”.
“La causa tiene información y fotografías de los vecinos que vivían cerca de la casa de Marta, eso creemos que es una base importante para comenzar con la investigación y se encuentre a los culpables que hasta hoy están impunes”, indicó el periodista.
Por otra parte, explicó que “los familiares nunca avanzaron en la búsqueda de justicia porque no encontraron el contexto político y social como para sentirse seguro para iniciar la causa. Incluso la madre de Marta estaba muy cerrada en su idea de dejar todo como estaba, pero luego se animó a encontrar a los culpables de la muerte de su hija”. 
Secuestro y muerte
Marta Zamaro y Nilsa Urquía estaban amenazadas. Sabían que tras la muerte de López podían ser las próximas víctimas de la Triple A. Llevaban vidas públicas y no disponían de muchos recursos económicos para huir en momentos límites. Zamaro y varios de sus viejos compañeros del Nuevo Diario habían sido amedrentados por colegas reaccionarios que formaban parte de la vida del periódico. Por esas amenazas deciden irse del medio Pocha Pagano, Alcira Ríos y Tatino Córdoba. Nilsa, en tanto, ya sabía que la suerte estaba echada y que su cabeza estaba pedida por la criminal Triple A. 
El 14 de noviembre, cuando la patota secuestró a las abogadas en la casa que habitaban, Urquía debía viajar a Buenos Aires a terminar unos trámites con su visa para viajar a México, embarque que estaba previsto para el 17 del mismo mes. 
Marta le había comentado, tres días antes del secuestro, a su amiga Bochi Clapes que “corría riesgo”, y que probablemente se iba a ir a vivir con ella porque Nilsa abandonaba la casa de Diagonal Aguirre. Urquía vio por última vez a su hermano en la casa que ocupaba con Zamaro. Tenía un brazo entablillado porque se había lesionado un tendón al correr un mueble. No comentó mucho del viaje, pero Miguel Ángel sabía que se iba a México a la brevedad. Marta visitó a su hermana Susana el 12 de noviembre en horas de la tarde. Pasó por la casa que Susana habitaba en barrio Roma. La última vez que Zamaro fue a trabajar al Nuevo Diario fue el 13 por la tarde y salió a las 0.30 del 14 de noviembre. Fue la última vez que la vieron con vida sus compañeros. 
Nilsa, en tanto, estaba ansiosa por el viaje, que se complicó a último momento. Como la ruta del avión que la llevaría a México debía hacer escala en Miami, tuvo que actualizar un trámite de Visa para recalar en Estados Unidos. Los boletos aéreos los compró el 7 de noviembre en la empresa Delta Tours, que estaba ubicada en calle 25 de mayo 2490. El pasaje era abierto por 28 días, situación que hacía prever un regreso cercano, o solo una distracción para sus seguidores. Como el trámite de la Visa se demoró, le sugirieron que viaje a la Compañía de Viajes Branniff, en Capital Federal, ya que personalmente se podía solucionar en un día. El 14 debía estar en Buenos Aires. No pudo partir, antes fue secuestrada. 
Una patota integrada por matones a sueldo y por integrantes de los servicios de inteligencia locales y de, presumiblemente, la Policía Federal -fuentes de la época también sugieren que pudo haber participado un grupo de la Fuerza Aérea de Paraná- entraron por la fuerza a la casa de la abogadas el 14 de noviembre. Rompieron los vidrios de la puerta que comunicaba a un pasillo, y posteriormente accedieron a la escalera que terminaba en la planta alta de la finca de Diagonal Aguirre 2533. Las golpearon, principalmente a Zamaro, y se las llevaron del lugar. Se escucharon gritos y ruidos intensos. Sin embargo, “nadie vio ni escuchó nada”.
El dueño de las dos plantas de la casa, el italiano Julián Matiazzi, denunció que le habían querido entrar a su casa el 15 de noviembre. Arriba vivían las abogadas, en Diagonal Aguirre 2533. Allí la policía tuvo tiempo de contaminar todo, pero además montaron una fantástica operación de descrédito: con dos testigos de actuación allanaron por orden del juez Federal de entonces, Elbio Cano, por haber encontrado material “posiblemente vinculados a grupos extremistas”. Quedó plasmado en la Nota S 7623 en donde, además, el comisario a cargo del procedimiento, Aníbal Bustamante, le informó al jefe de la Zona de Inspección, que a su vez notificó al D2 (Departamento de Informaciones) de la URI, que envió al entonces subjefe: Germán Chartier, que hoy tiene alrededor de 80 años y tiene domicilio en barrio Candioti, pero que en realidad habita una quinta en las afueras de la ciudad. Fue vital para darle legalidad a la diligencia un antecedente de Marta: el 3 de octubre de 1969 fue investigada por la presunta infracción a la ley 17.401, una norma que perseguía y hasta podía ser causal de despido a quienes simpaticen con partidos o agrupaciones de izquierda. 
De la casa de las abogadas se llevaron varios documentos, entre ellos un expediente civil: Renné Elliot Vannay c/ S y R SAYC sobre demanda ejecutiva, expediente 525 del año 1973. 
A priori, no tiene nada que ver con el desenlace brutal de las letradas, pero algunas fuentes judiciales consultadas dijeron que podrían haberlo puesto para asociar el crimen a una venganza dentro de la profesión. Sólo versiones.
Los cuerpos sin vida y mutilados de la abogadas fueron encontrados en cercanías al Arroyo Cululú -en el departamento Las Colonias, Santa Fe- el 16 de noviembre de 1974. Las fotos que pueden verse en el expediente de la época son bastantes gráficas: vendas en la cara, trapos en la boca, atadas las manos, cuerpos golpeados. Impunidad y sadismo. 
Para entonces, el Jefe de la Unidad Regional del departamento Las Colonias era Dante Héctor Maillier, un oficial que solía usar su casa de Santo Tomé para recibir, asados de por medio, a militares de entonces, sobre todo aquellos que revistaban en el Batallón de Anfibios. El juez de instrucción que “tramitó el expediente” fue Néstor Latorre y su Secretario Danilo Guillermo Imhoff. Todas las fojas del mismo llevan a la nada. Está claro que no les interesó investigar el crimen. Seguramente, habrá habido órdenes de no hacerlo. 
Sin embargo, algunos nombres que aparecen en la causa pueden aún aportar datos de interés. Quien encontró los cuerpos en el arroyo fue Daniel Enrique Castro, de entonces 24 años y domiciliado en Progreso, de profesión viajante. Fue quien avisó a la Policía de la zona. 
El primer parte policial del hecho lo confeccionó Guillermo Haggemann, el Gringo que durante la democracia -y con Jorge Obeid como Gobernador- fue jefe de la ex Dirección de Drogas Peligrosas cuando el Pollo, Héctor Colombini era el subdirector. 
En marzo de 1996, los familiares de las abogadas le dieron un poder a Alfredo Nogueras para tramitar administrativamente los alcances de la ley que establecía una reparación a las familias de los muertos o desaparecidos por el Estado. 
En octubre de 2010, tanto la fiscal santafesina Liliana Lauxmann como el juez de instrucción Darío Sánchez declaran la prescripción de la acción penal. El expediente llegó a la Secretaría de Derechos Humanos en noviembre el año pasado para ser incorporado al Archivo de la Memoria.
Pero 37 años después será agregado como prueba a la causa por delitos de lesa humanidad que impulsará como querellante la Asociación de Prensa de Santa Fe. El gremio envió un parte de prensa a los medios locales en donde aclaran los motivos que impulsarán la acción penal: “La Asociación de Prensa de Santa Fe quiere ser parte activa en este proceso que contribuirá a revelar la verdad del que, probablemente, sea el primer crimen cometido por el Comando Anticomunista del Litoral (CAL), versión santafesina de la banda terrorista Triple A, en el marco del plan sistemático de exterminio que luego continuaría la dictadura militar (…) con esta decisión, la Comisión Directiva de la APSF reafirma su compromiso con la memoria y la justicia frente a la proximidad de un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976”


Año: 2017
Cantidad de Bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)



9 de julio de 2017

Dolores Rocca Rivarola: Nostalgias y Nuevas Prácticas en la Militancia Dentro y Fuera de los Partidos

DOLORES ROCCA RIVAROLA
Doctora en Ciencia Política
Investigadora del Consejo Nacional
de Investigaciones Científicas y Técnicas

“El testimonio de Octavio, miembro del Movimiento Evita, e iniciado en la militancia a fines de los años 1970, ilustraba esa lectura. En palabras de Octavio: Los niveles de compromiso son distintos. Cuando empecé a militar me agarró… la primera persona que a mí me condujo fue la última pareja de Norma Arrostito [reconocida militante de la organización armada Montoneros]. Venía el compañero y me decía “tenés que agarrar una brocha e ir a pintar toda la ciudad”, y yo iba y lo hacía. Pero ahora no hay ni uno de ésos. Y el compañero [se refiere a él mismo] está viejo ya (risas). Entonces, no hay niveles de representación que permitan un “porque te lo digo yo”… Segundo porque los pibes de ahora tienen menos niveles de formación, te discuten más, te mandan al carajo […]. Yo lo que noto es que es muy difícil, además, para muchos compañeros, sobre todo los más jóvenes, pensar colectivamente. Uno dice siempre que no tiene que importar quién va (para un cargo), pero eso implicaría tener una estructura colectiva con la cual realmente no importa quién vaya en serio, porque va “en nombre de”….cuando yo empecé a militar nosotros nos peleábamos por no ir al Consejo Federal, porque nos parecía que ahí estaban los burócratas, que la militancia estaba en los barrios, que había que quedarse ahí. Y hoy en día se matan por ir a cualquier reunión.”

(Dolores Rocca Rivarola: "Militancia dentro y fuera de los partidos: nostalgia y adaptación en el compromiso militante en organizaciones oficialistas en Argentina y Brasil desde 2003” En: Revista Debates, Porto Alegre, v.7, n.2, p.77-92, maio-ago. 2013)

Año: 2017
Cantidad de Bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)

2 de julio de 2017

Adrián Scribano: Sociología del Cuerpo y las Emociones

ADRIÁN SCRIBANO
Licenciado en Ciencia Política
Especialista en Estudios de Acción Colectiva
y Sociología de las Emociones
y los Cuerpos.

“Una sociología de los cuerpos/emociones involucra la aceptación de que si se pretenden conocer los patrones de dominación vigentes en una sociedad determinada, hay que analizar: cuáles son las distancias que esa misma sociedad impone sobre sus propios cuerpos, de qué manera los marca, y de qué modo se hallan disponibles sus energías sociales. En la misma dirección es posible afirmar que los sistemas de dominación existentes, tejidos entre las distancias establecidas, dan lugar a: a) los patrones de inercia de los cuerpos, b) su potencial desplazamiento, c) los modos sociales de su valoración, d) y los tipos de usos sociales aceptados. La dominación no aparece en el cuerpo en todo tiempo‐espacio de la misma manera; las marcas corporales son inscripciones socialmente establecidas por el proceso de dominación en el que está sumida una sociedad determinada. Es decir, la geometría corporal se asienta en una geocultura y en una geopolítica de la dominación. Así, la política de los cuerpos, es decir, las estrategias que una sociedad acepta para dar respuesta a la disponibilidad social de los individuos es un capítulo, y no el menor, de la estructuración del poder. Dichas estrategias se anudan y “fortalecen” por las políticas de las emociones tendientes a regular la construcción de la sensibilidad social. Es en este marco donde los fantasmas y fantasías sociales adquieren un rol fundamental.”

(Adrián Scribano: Revista Latinoamericana de Estudios sobre Cuerpos, Emociones y Sociedad. Nº10. Año 4. Diciembre 2012‐marzo de 2013. Argentina. ISSN: 1852‐8759. pp. 93‐113.)

Año: 2017
Cantidad de Bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)


25 de junio de 2017

Julio Flores: Cuando el Arte Milita con la Memoria

JULIO FLORES
Artista y Docente
En 1982 mpulsó junto a Rodolfo Aguerreberry
y Guillermo Kexel el "Siluetazo"

“El 31 de enero de 1981, Julio Cortázar se refirió a la desaparición forzada de personas, durante un discurso pronunciado en el Coloquio de París, como “la prolongación abominable de ese estado de cosas (...) que multiplica al infinito un panorama cotidiano lleno de siluetas crepusculares que nadie tiene la fuerza de sepultar definitivamente”.  A 34 años de La Noche de los Lápices, miles de siluetas de papel recorrerán los kilómetros que separan El Pozo de Quilmes y El Pozo de Banfield, centros clandestinos de detención por donde pasaron los estudiantes que luchaban por el boleto estudiantil, secuestrados y desaparecidos en 1976. Será el 16 de septiembre, para reclamarle al Estado provincial que esos sitios sean preservados como espacios para la memoria. Siluetazo es, precisamente, el nombre de la actividad que Hijos Zona Sur organiza en el conurbano bonaerense.

Página/12 reunió a Julio Flores y Guillermo Kexel, quienes, junto a Rodolfo Aguerreberry –fallecido en 1997–, planificaron el primer Siluetazo en 1983 para plasmar la presencia del cuerpo que no está; la ausencia que remite a los desaparecidos durante la última dictadura. Fernando Czarny asistió a esa primera experiencia y también dio su testimonio.

Aunque había sido pensado para presentarlo en una muestra que se realizaría en el Centro Cultural Recoleta, el Siluetazo fue propuesto, finalmente, a las Madres de Plaza de Mayo, días antes de la tercera Marcha de la Resistencia. La representación de la ausencia y el dimensionamiento de 30 mil cuerpos humanos fueron los temas que surgieron en el debate colectivo. Bajo ese concepto, el grupo de artistas plásticos llevó el proyecto adelante, sistematizado a partir del trabajo de Aguerreberry con las plantillas. Flores describe el proceso que desembarcó el 21 de septiembre de 1983 en Plaza de Mayo: “El trabajo nació en tres personas, se derramó al grupo organizador y desbordó en la manifestación”. Las siluetas aparecieron pegadas, al día siguiente, en el interior del país; también en Floresta, Mataderos, Villa Devoto, San Telmo, Belgrano y Núñez. “Tiempo después, la idea, la metodología y las herramientas con las que se trabajaron fueron socializadas por otros actores que lo llevaron a la práctica –admite Flores, decano del Departamento de Artes Visuales del IUNA, que performa un concepto diferente de espectador–. El manifestante se transformó en hacedor.”

– ¿Qué recuerdan del primer Siluetazo en Plaza de Mayo?

G.K.: –Sobre todo, recuerdo que teníamos miedo a que no prendiera la idea y nos quedáramos con las siluetas hechas un rollito; miedo de llegar con la camioneta, los materiales y descargar en la plaza (en 1982, la segunda Marcha de la Resistencia había sido bloqueada con la caballería y la guardia de infantería de la Policía Federal para impedir que los manifestantes y las Madres ingresaran a la plaza). Llegamos a las dos de la tarde, bajamos la primera bobina de papel y vimos que la camioneta se alejaba por Diagonal Norte. Como ninguno de nosotros había caído preso, nos relajamos. Luego, dispusimos las bobinas cerca de las puertas de la Catedral. Del otro lado de la plaza, sobre Hipólito Yrigoyen, los cumpas del Rodo, de Intransigencia y Movilización Peronista habían estacionado un colectivo desde donde descargaron siluetas que llevaron terminadas. En cuestión de minutos, la gente comenzó a tomar las herramientas y fuimos siendo reemplazados hasta que nos vimos paraditos en un cantero. Fue cuando el Rodo dijo: “Muchachos, acá no hacemos falta”.

F.C.: –Recuerdo haber parado a un cana que se abalanzaba contra una madre. Sin ser del grupo, me puse a organizar la autogestión. El miedo que menciona Guillermo llegó a la noche, cuando armamos los listados de la gente que salía a hacer pegatinas en los barrios. Finalmente, la sensación que me quedó fue de absoluta algarabía. Una cosa es marchar y participar y otra cosa es construir. Definitivamente, la propuesta de ellos tres fue que la gente construyera. En el Siluetazo del ’83 la cosa fue más libertaria porque se acercaba la democracia.

J.F.: –Llegué cuando estaba todo armado y me metí a dibujar a mano alzada. Por todo el microcentro, por las diagonales, hacia San Telmo o Plaza de Mayo: todo estaba cubierto de siluetas. Esa idea de totalidad fue, objetivamente, lo que se llamó la Silueteada o el Siluetazo.

Flores recuerda a un hombre que le pidió que dibujara a su hijo. “Cuando terminé el dibujo, el hombre tomó el papel y me preguntó cuánto costaba. Le expliqué que no tenía valor económico, que lo había hecho en el marco de una manifestación política.” El hombre le contó que nunca iba a las manifestaciones, pero que ésa tenía algo especial. “Acá están haciendo a mi hijo”, dijo, y se perdió entre la multitud. Luego, tres nenas se arrimaron para pedirle que dibujara a sus primitos. Flores les preguntó cómo eran. “Cuando se los llevaron eran como nosotras”, contestaron. Una de ellas se acostó en el piso y modeló para la silueta. “Esta idea de que con mi cuerpo ocupo el lugar del desaparecido, del militante, con una acción que también es militante, y esa transposición que construye un símbolo porque falta lo representado fue lo más impresionante que viví en la plaza”, destaca Flores.

– Originalmente, las siluetas iban a estar vacías, pero, durante la marcha, los manifestantes comenzaron a escribir nombres de desaparecidos.

G.K.: –Cuando les llevamos la propuesta, que creíamos totalmente depurada, las Madres tacharon detalles de ropa y pelo. Se negaron a que aparecieran los nombres o que las siluetas estuvieran en el piso, porque eso significaba muerte. Tampoco podían llevar consignas partidarias. Son los manifestantes quienes rompen esas consignas. Entonces, las Madres pidieron que, si se escribían los nombres, debían estar todos. Una persona de confianza fue hasta la sede de Madres a buscar listas con nombres que se tildaron uno por uno. “El loco de los corazones” fue un personaje que apareció de la nada con pintura y un corazón recortado. Donde veía una silueta en producción iba y le pintaba un corazón.

- ¿Y cómo recibió el mundo del arte esa propuesta estética?

G.K.: –Mi insistencia con el cuestionamiento y el debate de si esto es o no es arte pasa por si los que lo definen están dispuestos a aceptar a las miles de personas que participaron. Pero la crítica nunca los consideró. Pasaron los años y, salvo contadísimas excepciones, se hicieron los desentendidos.

J.F.: –No es la ubicación en el espacio o el circuito de arte lo que otorga identidad, sino el valor de producción simbólica que visualiza una idea que, hasta entonces, era una palabra sin imagen. Faltaba la imagen del desaparecido. Esta realización tiene que ser codificada como una herramienta en el campo de lucha, que genera un principio estético, en ese campo, a posteriori. Rodolfo Aguerreberry sostenía que iba a llegar el tiempo en el que cada uno sería artista en tanto produjese proyectos para que los otros, al ejecutarlos, se convirtieran en artistas.

–La actividad de Plaza de Mayo representó un hecho político, pero ¿supuso también una resignificación del espacio público en tanto manifestación estética?

G.K.: –Si damos por ciertos todos los precedentes de la confrontación con la dictadura, en esa puja por tomar la calle como herramienta de lucha, en ese sentido, la Silueteada implica media vuelta de tuerca más. Sólo que nosotros salimos a la calle con los desaparecidos. De algún modo, las siluetas empapelando el frente de la Catedral, el Cabildo o las oficinas de la municipalidad significaban una manifestación callejera extendida. La apropiación del espacio público fue utilizada desde siempre como herramienta de lucha. Lo que ocurrió con el Siluetazo fue un agregado estético, simbólico y ritual que, confrontando con un poder fuertemente armado, tomó la calle.

J.F.: –En la toma del espacio público, las siluetas no estuvieron puestas en un espacio aséptico, donde la pared es blanca o gris, sino que dialoga con la arquitectura de la ciudad. Diálogo que las hace aparecer fantasmales, con una pregnancia muy intensa que duele y lastima. Aparecían de un modo tan irritante que durante la manifestación, desde un auto sin identificación, bajaron a arrancarlas creyendo que las siluetas los estaban mirando. Por otro lado, la manifestación asumió el total de las funciones que se tienen en el circuito de arte. Prescindiendo de la galería o el museo, actuó en el espacio público. Eso fue lo que le dio potencia. Por eso, no queremos que el trabajo vaya fraccionado a un museo o una galería. Eso hace que los demás sientan que pueden usarlo tantas veces como sea necesario.

F.C.: –Cuando se organizó el Siluetazo en Plaza de Mayo quedé alucinado del poder que me generaron las siluetas. Te daba una vitalidad tremenda, sentía como si hubiera tomado vitaminas (risas). Sentíamos que estábamos destruyendo la dictadura.”

(Adrián Pérez: “Faltaba la imagen del desaparecido”, en: https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/115266420100906.html)

Año: 2017
Cantidad de Bloques: 02

(Para cambiar de bloque, presione >>)

2006 - 18 de Septiembre - 2016 / 10 AÑOS BUSCANDO A JORGE JULIO LÓPEZ

Tramas 2012 - tramasradio@gmail.com - www.tramasradio.blogspot.com